Blog de oscar seidel

Haiku marino

Escrito por oscarseidel 14-03-2016 en Poesia. Comentarios (0)

Haiku marino

 

El atardecer  llora su desgracia   al aparecer la noche.

La agonía del alcatràz  se refleja   en la puesta del sol.

La bahía  silencia sus luces   al encender el fuego.

La barca  se pone celosa   al mirar el boga la luna.

El  tiburón   se enerva   lujuriosa delfín lo excita.

La palmera  cimbra su cintura  al tocarle los duros cocos.

El cielo   estornuda vientos  para enfriar el bohío.

La brisa   se vuelve huracán  para despeinarla con ira.

La mar   ahoga mi corazón   me le entregué a la mulata.

La manglaria   grita  con el hachazo mortal.

El rio   se duerme  al penetrar en el silente estero.

El caracol  se enconcha   lo trataron como cangrejo.

La arena  recuerda con nostalgia   cuando era roca.

La gaviota  viaja sobre la ola   hasta llegar a la playa.

El amanecer  lucha con la estrella   para despertar el día

Oscar Seidel

Cali, Octubre 16 de 1998.


El Doctor Tapete

Escrito por oscarseidel 14-03-2016 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

El doctor Tapete 

Rokentin y Risas han sido compañeritos desde cuando estudiaban en el colegio de los Dominicos. El primero muy callado pero de un humor mordaz. El segundo la simpatía absoluta y de todo se carcajea. Terminaron juntos el bachillerato, y después en la Universidad del Valle se graduaron de médicos.

La historia comienza antes de haber terminado estudios en la Universidad. Cierta madrugada en Cali, y después de tomar cerveza como camellos sedientos, a Rokentin le quedaban los $10.000 pesos del taxi para ir a su casa, pero dado que Risas siempre se las ha picado de tener buena suerte, decidieron ir a jugar ruleta en el casino del Hotel Intercontinental. Cambiaron los pesos por fichas y de una Rokentin le apostó al  rojo 23, con la buena fortuna que ganó el pleno de $600.000. Mientras tanto, Risas que ya conocía el casino se fue por un sándwich y vaso de whiski, obviamente todo al gratín.

Al conocer que su compañerito Rokentin había ganado semejante fortuna, Risas no pudo con la emoción y se lanzó al “tapete” rojo a dar volteretas de lo contento que estaba. Después de regresar Rokentin de cambiar las fichas por pesos, y al no encontrar a su amigo, preguntó por él, y los de la seguridad del casino respondieron que le habían pedido una ambulancia, porque parecía que estaba loco por las convulsiones y gritos que daba.

Al otro día y con la resaca de la noche anterior se reunieron para repartir el botìn, y acordaron invitar a los familiares a una finca por El Carmen, para celebrar el éxito alcanzado. Doy testimonio que asistí a ese ágape conjuntamente con mi esposa e hijos. Estando en dicha reunión, a Risas le diò porque jugáramos el juego de sapo. Armamos los equipos, y señalamos como límite máximo 60.000 puntos. Dado que Rokentin ya estaba medio prendido por el aguardiente que estábamos tomando, puso la penalidad del “tire y chupe”, consistente en que quien en el tiro no alcanzara a marcar mínimo 1.000 puntos se debía tomar un aguardiente. Lo cierto es que Risas botó todas las argollas cada vez que tenía el turno; después de dos horas de jugar quedó dormido en el “tapete” que colocamos para amortiguar el ruido del golpe de  las argollas, y arropado con una lluvia de zapatos que le cayó encima para que se despertara.

Tiempo después  se graduaron de médicos, Risas cogió juicio y se marchó a Bogotá a especializarse, y Rokentin se fuè a New York también  a hacer el postgrado. Risas consiguió novia y muy pronto le pidió que se casaran. Organizaron la fiesta, y por supuesto nombraron de padrino a Rokentin. Una semana antes de la boda, los compañeritos le celebraron la despedida de soltero en un bar que queda por el Oeste de la ciudad. Dicha noche llevaron como sorpresa a una chica que hacía striptease, y le dieron la oportunidad al futuro casado para que fuera agarrando las prendas que ella en el baile  soltaba.  Allí fuè Troya, porque Risas con toda la emoción trató de subir al escenario, con la mala fortuna que se enredó en el “tapete” y se fuè de bruces, quebrándose dos costillas, la pierna izquierda, y el coxis; lo que le costó incapacidad de tres meses, y como es obvio no se pudo casar en ese estado tan lamentable.

Hace poco supe por un familiar cercano que Rokentin estuvo en las Vegas, Nevada, en donde perdió un dineral apostándole al rojo 23, y ahora solo juega parqués en su casa en Texas. De Risas, me enteré que estuvo donde el sicólogo tratándose la tapetefobia, y  el día que finalmente se casó exigió que en la capilla no colocaran el “tapete” nupcial, por aquello de los agüeros.

Oscar Seidel

Febrero 15 del 2016


La Filosofía del coco

Escrito por oscarseidel 14-03-2016 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

La Filosofía del Coco   

Todos estaban preocupados porque se acercaba la fecha de los exámenes para ingresar a la Universidad, y en su interior reconocían que estaban mal preparados en Filosofía, dada la inclinación del profesor hacia una sola corriente filosófica. En las otras materias se sentían seguros, así el profesor de Química confundiera el reactivo de bacterias con el reactivo para baterías.

A  la salida de clases se reunieron tres compañeros que estaban con esa inquietud. En el camino hacia el pueblo, que era un poco distante, decidieron probar cómo estaban sus conocimientos en Filosofía.

El primero en hablar fue Protàgoras Arizala quien expuso que la corriente filosófica que más le atraía era el Pragmatismo, “dado que se caracteriza por la insistencia en las consecuencias como una manera de encontrar la verdad o significado de las cosas”. Manifestó que “esta filosofía se opone a la visión de que los conceptos y el intelecto representan el significado real de las cosas”.

En seguida participó Descartes Rincón diciendo que a él le gustaba mucho el Racionalismo porque “este sistema filosófico acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento, y rechaza la idea de los sentidos dado que nos pueden engañar”. Habló que había aprendido que “todos poseemos conocimientos innatos, que nacemos con conocimientos, y que solo tenemos que acordarnos de ellos”.

Actuó finalmente Pirròn Solarte quien dijo que no se acordaba del nombre de la corriente filosófica que  había explicado el profesor, pero que le había quedado sonando eso que decía que “la experiencia es la base del conocimiento”, y que no seguía hablando más, porque le habían puesto el apodo de “Tàbula Rasa” dada su dificultad para aprender.

Si ven, dijo Protàgoras Arizala, que cada uno tiene un concepto diferente para hallar la verdad de las cosas. Por qué no resolvemos esta duda con el ejemplo de algo? En seguida Pirròn Solarte que había visto  un coco colgado de una palmera, expresó que analizaran por qué cada uno creía que eso era un coco.

Explicó entonces Descartes Rincón su planteamiento, manifestando que “desde que nacemos ya sabemos que eso es un coco; qué  pensarán ,que  puede haber otra fruta que se llame así?; y que desde el primer momento que nos dicen lo que es, pues coco se llamará para siempre”.

Refutó Protàgoras Arizala el concepto anterior, diciendo que eso es una verdad a medias. Que por más que Descartes Rincón  exprese que eso es un coco, para él, no lo será, sino que tiene que verlo primero colgado de la palmera, luego tumbado, enseguida partido, y finalmente tomada el agua y comida la pulpa, para ahora si saber que eso es un coco.

Le tocó el turno de exponer su teoría a Pirròn Solarte, quien no había entendido nada de las explicaciones anteriores.”Compañeros no se maten la cabeza discutiendo sobre semejante simpleza”. O es que no han escuchado el currulao que dice “Una vieja me dio un coco, me dijo que lo pelara; después que  lo pelé me dijo que  lo tapiara; después que  lo tapié me dijo que lo raspara; y después que lo raspé, se le metió el diablo a esa mujer, y me dijo que le dejara su coco como estaba”. En ese momento Pirròn Solarte recordó a la corriente filosófica del Empirismo, y dijo que en ese sistema estaba la explicación del todo, dado que se necesitaba experiencia para no dejarse embolatar con la manipulación gramatical del bendito coco, y sobre todo para entender la sensibilidad de la mujer.

Finalmente llegando al pueblo, decidieron estudiar más Filosofía, puesto que ninguno había convencido al otro. Concluyeron que estaban todavía crudos, y que no perderían su tiempo consultando con el profesor, que era un Escéptico, dado que “no creía ni descreía de cualquier forma de vida”.

Oscar Seidel

Cali, Marzo 11 de 2016


El Submarino U-550

Escrito por oscarseidel 14-03-2016 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

EL SUBMARINO U-550   

La última vez que vi a Ulrich See fue en Buenaventura. En ese entonces, él estaba tratando de convencer a un grupo de marineros pensionados de la Flota Mercante Grancolombiana, para que le ayudaran a sacar a flote un submarino U-550 que permanecía en el fondo del mar, cerca a la Ensenada de Utrìa (Chocó). 

Contaban los que lo conocieron, que este capitán de fragata alemán había llegado al Pacifico colombiano, después de atravesar el Estrecho de Magallanes, y navegar en dirección Noroeste de Colombia. Venía con la misión encomendada por el Fuhrer de establecer una base de submarinos para atacar a los navíos y barcos de bandera norteamericana durante la Segunda Guerra Mundial. 

Mientras cumplían con su misión se terminó la guerra en 1945, y a toda la tripulación del U-550 le quedó difícil retornar navegando a su tierra, puesto que los Aliados controlaban los mares del Pacifico y del Atlántico. Sin embargo lo hicieron  aprovechando la cercanía con el Canal de Panamá, dado que se embarcaron de manera clandestina en un buque de bandera italiana que hacia la travesía hasta Europa.   

Todos se fueron menos Ulrich See, quien de manera obstinada siguió en el sumergible hasta hundirlo en la Ensenada de Utrìa. Para ocultarse del FBI que perseguía por toda América a militares nazis, tuvo que internarse en la selva del Pacifico entre Saija (Cauca) y Rodea (Nariño), y para sobrevivir se dedicó a la dura labor de tumbar arboles para vender su madera aserrada.   

Fue así como vine a conocer la historia de Ulrich See, ya que mi padre era gerente de una empresa exportadora de madera, y en uno de los tantos viajes que hizo por dicha región, se lo presentaron los nativos. Contaba con detalles mi padre, que él vio en el armario de Ulrich, el viejo y conservado uniforme negro de cuero, la cruz de honor de la armada nazi, y la bitácora de su periplo desde el puerto de Dresden. 

Después de mucho tiempo, en una reunión de amigos en el Hotel Estación de Buenaventura, narraron cómo Ulrich See pudo sacar a flote el U-550, pero con tan mala fortuna que se había oxidado todo el cuarto de máquinas y la zona de torpedos. Finalmente tuvo que venderlo como material de chatarra a unos comerciantes paisas, quienes hicieron el negocio de su vida, dado que el submarino había sido construido con  acero fundido en la fábrica Krupp de Prusia.   

Ayer caminaba por la Plaza de Caicedo en Cali, y en una de sus bancas vi a un grupo de personas asombradas con lo que alguien narraba. Pude preguntar del porqué del tumulto, y uno de los contertulios me dijo en voz baja que el narrador era un anciano  con  imaginación desbordada, el cual siempre manifestaba que había capitaneado un submarino alemán U-550, pero que nadie le creía semejante historia.   

Seguí mi camino, y pensé que muchas veces lo verosímil lo confunden con la fantasía.   

Oscar Seidel 

 Cali, Febrero 03 del 2016


El Veredicto Prusiano

Escrito por oscarseidel 14-03-2016 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

El Veredicto Prusiano

El Gran Reino de Prusia fue el nombre de un territorio en las costas del mar Báltico, que acabaría dando nombre a un gran Estado de Europa, precursor de Alemania, que aunque no existe en la actualidad, ocupa un lugar destacado en la historia europea, especialmente en el periodo comprendido entre el siglo XVIII y la primera guerra mundial.   

Antes de que llegaran los romanos y convirtieran al cristianismo a los primeros pobladores los suevos, éste fue asentamiento de tribus  que eran guiadas por la mitología nórdica. El rey de los dioses era Odín quien manejaba la guerra, la muerte, la sabiduría, la poesía y la magia. Junto con sus hermanos Vili y Ve  salieron un día a pasear junto al mar. Allí vieron dos troncos de árboles caídos y decidieron crear algo nuevo con ellos: unas criaturas muy parecidas a los dioses. El primer hombre salió de un fresno y se llamó Ask; la mujer Embla nació de un olmo.

Dice la epopeya nacional de Prusia “El cantar de los Nibelungos”, que este pueblo  siempre estuvo en plan de lucha. Todo prusiano debía en la vida cumplir una misión para que su alma fuera a Asgard, conocido como el mundo de los dioses y ubicado en el centro de la tierra. Desde este sitio Odín conducía y enviaba expediciones militares y culturales a todas partes del mundo. Tenía la virtud de jamás haber perdido una batalla, ni de haber dejado sin cultura un pueblo

Estaba predestinado que al Pacífico tenían que llegar estas expediciones:  

En Marzo de 1801 llegó por accidente a Cartagena el explorador Alexander von Humboldt Hollwege, luego  que una tormenta desviara su barco. Allí le informan que en Santa Fe de Bogotá el sacerdote José Celestino Mutis dirigía la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada. Viaja hasta allá con el propósito de trazar un mapa de la región norte del Amazonas, y comparar sus colecciones con las de Mutis.  Parece que los dioses lo iluminaron y viajó hasta Quito, región donde conoció al ecuatoriano Carlos de Montufar quien lo llevó a visitar los volcanes Chimborazo, Cayembe, Pichincha y Cotopaxi. Desde aquí emprende la expedición hasta el Perù, y es en el puerto del Callao donde sus observaciones  le permiten descubrir “La corriente de Humboldt”, al percatarse del cambio de temperaturas del mar en determinadas épocas del año, especialmente las aguas frías que provenían del sur del continente americano pasando por Chile, Perú, Islas Galápagos, Tumaco, y terminar girando en Australia.

El militar Federico D`Croz Deccazi militó en el ejercito prusiano del mariscal Blùcher, quien se alió  al duque de Wellington comandante de las fuerzas británicas,  para vencer  a Napoleón Bonaparte en la batalla de Waterloo en1815. Terminada la contienda, el militar D`Croz viajó de incógnito hasta Inglaterra, y en este país en 1818  se incorporó en la expedición del coronel Ramón Nonato Pérez, con quien viajó a Venezuela para unirse a la campaña libertadora de Simón Bolívar. Después de la guerra contra los españoles, Federico D`Croz sirvió a la República de Colombia hasta el año de 1852, fecha en que se retiró del ejército para ir a descansar a la Isla Gorgona en el Pacífico, la cual le había sido adjudicada por los servicios prestados a la nación. Poco tiempo más tarde en 1890, un nieto suyo Fidel D`Croz fundó la población de El Charco en la costa pacífica nariñense.

En 1911 en Tumaco, la clase dirigente ávida de cultura trajo de Berlín al maestro soldado Max Seidel Krautwurst, quien trabajaba como rector de un colegio de secundaria, para que creara un Liceo de Bachillerato. No llevaría tres años en su misión educativa cuando estalló la Primera Guerra Mundial en 1914. Debido a su rango de sargento de la caballería prusiana, debió presentarse a Cartagena para que desde allí fuera transportado en un buque  al frente de batalla, en compañía de otros compatriotas que estaban en Suramérica. Cuando iban atravesando el Atlántico los tomaron como prisioneros de guerra  en el puerto de New York, y desde allí fueron llevados al campo de concentración de la Isla de Mann en Inglaterra. Durante los  años que duró la guerra sirvió de intérprete y maestro de inglés con sus connacionales. Al terminar la contienda regresó a Berlín, y en 1921 el gobierno alemán lo envió por segunda vez a continuar su misión educativa, debiendo hacer el viaje de dos meses de duración puesto que viajó en un barco desde Italia, pasando por New York, Panamá, Guayaquil y Tumaco. De ésta manera logró fundar el Liceo Tumaco, que daría un gran impulso cultural a los pueblos del Pacífico sur.

Tiempo después y una vez cumplidas estas misiones, los dioses nórdicos llamaron a relación a los tres prusianos, para que ante el tribunal divino comentaran sus experiencias:

“Soy Alexander von Humbold, nacido en Berlín en 1769, hijo de Alexander oficial del ejército de Federico II El Grande de Prusia, quien formó un destacamento de 150.000 hombres, convirtiendo a Prusia en el país militarmente más preparado del mundo. Profesión explorador y naturalista. Descubrí  la “Corriente del Perú”, y la denomino así porque no apruebo que la llamen con mi nombre. Regresé a Berlín viajando por México, Estados Unidos, y Paris. En 1810 no acepté el cargo de Ministro de Instrucción de Prusia. Fallecí en Berlín en 1859.

“Soy Federico D`Croz, nacido en Hamburgo en 1798, hijo de Emanuel .Profesión militar. Participé en la campaña libertadora de la Nueva Granada en la que vencimos a los españoles. Fallecí en Buenaventura en el año 1880”

“Soy Max Seidel, nacido en Leobschuezt en 1881, hijo de Franz. Profesión pedagogo, músico y militar. Fundé el Liceo Tumaco.Fallecì en Tumaco en 1958”

Después de la rendición de cuentas los dioses Odín, Thor y Frey dieron el veredicto  de misión cumplida, e impartieron la orden  que se montaran en los caballos de las guerreras Walkirias, quienes los llevarían como héroes hasta Asgard.

Estaban despidiéndose cuando apareció el dios Loki, el demonio del fuego, quien había sido expulsado de Asgard por sus acciones perversas, y solicitó al tribunal divino que escuchàran a un prusiano que andaba errante por el mundo:

“Soy Martin Borman, nacido en Weleben en 1900, hijo de Theodor un sargento mayor prusiano. Fui Canciller del Partido Nacionalsocialista. Hice el testamento político a Hitler en el que puso al Reich bajo la presidencia de Dònitz.Fui testigo de su matrimonio con Eva Braun, y del suicidio en el Bunker de la Cancillerìa.El 30 de Abril de 1945 abandoné el Bunker de manera controversial en compañía del chofer del Fuhrer. En un Panzer abandonamos Berlín; cruzamos las líneas rusas que se habían tomado la ciudad, y logramos introducirnos en un submarino que tenía como destino Suramérica. La fecha de mi fallecimiento es incierta, dado que unas personas me vieron desembarcar del submarino U-550 en la ensenada de Utrìa (Colombia), y otros confirman que en 1946 yo vivía en Tirol (Italia)”.

Al oír la declaración de Borman los dioses nórdicos quedaron asombrados, puesto que en el registro de misiones él no aparecía. Invocaron la presencia del canciller prusiano de 1865 Otto von Bismark, y éste consideró que ese ser representaba un desprestigio para la raza. Su veredicto final fue: “Scher dich zum Teufel” (“Vete al infierno”), “dado que tu misión en la tierra fue hacer daño a la humanidad, y eso jamás lo hace un prusiano”.

OSCAR SEIDEL

Cali, Marzo 04 del 2016