Blog de oscar seidel

XII CONCURSO DE RELATOS DE VIAJE MOLESKIN 2018

Escrito por oscarseidel 14-11-2018 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

Apreciados amigos:
Les comparto el libro del XIII Concurso de Relatos y Microrrelatos de Viaje Moleskin 2018 de España,en el que cinco de mis microrrelatos quedaron entre los diez finalistas. Pueden ser leído online gratuitamente en este enlace: https://issuu.com/…/docs/2018_moleskin_el_correo_del_zar_lib

Abrazos. Oscar Seidel.

Madrid, 14 de noviembre de 2018.

Con El correo del zar y otros 54 relatos y microrrelatos de viaje es el título del nuevo libro del XIII Concurso de Relatos y Microrrelatos de Viaje Moleskin 2018. La decimotercera edición del Concurso de relatos de viaje Moleskin, patrocinado por Anaya y Guías Trotamundo, Ediciones del Viento, La Línea del Horizonte y Lonely Planet España, ha supuesto un gran salto cualitativo con respecto a las doce anteriores gracias a la gran calidad de los relatospresentados. Un total de 191 obras, 90 relatos y 101 microrrelatos, de 98 autores provenientes de 11 países diferentes, casi todos españoles y latinoamericanos, pero con aportaciones desde lugares tan distantes como Australia y China. Comienza pues una ruta fascinante que nos llevará a Siberia en una aventura digna de Julio Verne, filosofaremos con griegos,asistiremos a una carrera de camellos en Paquistán, conoceremos a la novia loca de Simbad, visitaremos Lima, la ciudad de los reyes, y viajaremos en la nao de la literatura de viajes 
con el viento de las palabras soplando en las velas hacia puerto, no sabemos si seguro, pero el viaje habrá valido la pena.

Microrrelatos de Oscar Seidel:
1. La pareja de enamorados Página 286
2. La soledad aterradora Página 289
3. En mi viaje a la Habana Página 290
4. Sus padres la entregaron Página 295
5. El buque que viajaba Página 296


RELATOS DE MAR

Escrito por oscarseidel 13-11-2018 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

RELATOS DE MAR
Por: Melissa Hurtado

"Bajo tu cielo brilla el sol de un ideal, que se arrulla 
con las olas de tu hermoso litoral. Ya la aurora nos 
anuncia brisas del amanecer, que gestaron 
los abuelos con dignísima altivez".                                                                                                                                                                                                                                           Helena Jiménez Sicard de Lozano 
Poeta tumaqueña

Tumaco, conocida como La Perla del Pacífico no solo por el brillo y la inmensidad de sus paisajes, sino porque en sus playas se encontró la perla más grande del mundo hallada hasta el momento, que nos ha dado deliciosos sabores, sonidos y colores; también es cuna de grandes escritores que en su poética nos han permitido entender procesos de resiliencia, mostrando —además— sus formas de lucha contra una violencia que los persigue más allá de sus costas. Así mismo, representan lo enigmático de la naturaleza y la unión del hombre con la misma, formando un alma terrígena.

En esta armonía de elementos extraordinarios y sonidos de tambores que bailan al son de los pies, podemos mencionar al autor tumaqueño Óscar Seidel Morales. Nació en 1952 y es nieto del notable pedagogo alemán Max Seidel, quien creó el Liceo Nacional Max Seidel en Tumaco, la isla que seguramente lo dejó marcado por su mayor aliado, el mar.

Durante su actividad estudiantil, Óscar Seidel recibió la Medalla a la Excelencia al mejor alumno del Liceo Nacional Max Seidel en 1968. Terminó sus estudios de Ingeniería Industrial en la Universidad Tecnológica de Pereira en 1977. Se graduó de Especialista en Finanzas en la Universidad EAFIT de Medellín en 1980. En su vida profesional fue condecorado como el Mejor Ejecutivo del Año Cámara Junior de Colombia de Buenaventura en 1986; luego se iniciaría como columnista de los periódicos El País y Diario de Occidente de Cali, El Puerto y La Batalla de Buenaventura. Ha sido colaborador de El Magazín del Espectador de Bogotá, en donde le han publicado cuentos y relatos, y de la revista literaria Las Artes del Diario de Pereira.

Autor de los libros "En el mar de sus recuerdos", "Max Seidel: El Pedagogo Alemán" y "El dulce olor de Puerto Perla".
Así mismo, participa en la antología "La marea literaria del Pacifico" con su relato "Está pesado el ambiente". También ha sido coautor de los libros "Que todo el mundo te cante", y "100 palabras" del taller Palabra Mayor de Cali.

Por otra parte, por iniciativa propia y junto con Flóver Gonzáles y Baudilio Revelo (entre otros), ha creado la Fundación de Escritores del Pacífico Colombiano (FUESPACOL), con la cual quiere visibilizar a los autores de esta parte de Colombia. Esto, con el objetivo de impulsar la literatura, la historia, la cultura, la ciencia y la academia mediante concursos literarios, publicaciones, premios a escritores y demás expresiones de la literatura.

En los cuentos y relatos de Seidel abundan cuestiones e inquietudes enmarcadas en una dinámica mitológica. Su sentido literario está anclado en un entorno donde se unen las fuerzas de los seres imaginarios y reales. Es de admirar de este autor cómo elabora en un estilo fluido y llamativo su sensible versatilidad artística. 
Oscar Seidel hace vivir las memorias y los dinamismos de las acciones humanas que desfilan por el mundo de la fantasía regional junto con los cíclicos movimientos marinos, el correr de los ríos, y la enigmática selva, donde rondan sus personajes cuyas acciones se ajustan en aforismos, refranes y alusiones incisivas. 
Se percibe en sus escritos la visión sobre las fuerzas naturales que fluyen, se armonizan y se conservan unidos en el andar de la vida humana. Por lo tanto, Oscar Seidel entiende y exalta la cultura del Pacifico al unificar y sincretizar las vertientes raciales de lo negro, lo indio y lo europeo en una distribución de hombres y mujeres que traspasan el pasado y llegan al presente de diferentes formas y coexisten en las tradiciones religiosas, mágicas y filosóficas propias del Pacifico.

Asimismo, está noche tendremos como presentadores al profesor Fabio Martínez, escritor y académico nacido en 1955, doctor en semiología de la Universidad de Quebec en Montreal, Canadá. Algunos de sus libros publicados son: Fantasio (1992), El viajero y la memoria: un ensayo sobre. Biografía la literatura de viaje en Colombia (2000), Pablo Baal y los hombres invisibles (2003), La búsqueda del paraíso de Jorge Isaacs (2003, 2017), Club social Monterrey (2003) y su más reciente obra Los zapatos amarillos que viajaron hasta cielo (2018). Ha recibido diversos premios literarios, como la Mención Especial en la Beca Ernesto Sábalo (Cali, 1988), el Primer Premio de Ensayo Latinoamericano René Uribe Ferrer (Medellín, 1999) y Primer Premio Jorge Isaacs (Cali, 1999).

También tendremos a Yaír André Cuenú Mosquera, nacido en el Distrito de Aguablanca en 1988. Estudia Licenciatura en Literatura en la Universidad del Valle. Su perfil de investigación está relacionado con literatura originada en la Diáspora Africana cuya temática implica procesos de migración, transformación y empoderamiento de las comunidades afrodescendientes. Actualmente trabaja el concepto de afrourbanita, con el que rastrea la representación de las comunidades negras en contextos urbanos. Ha publicado el relato Renacimientos, como parte del Maletín de relatos pacíficos (2017), posteriormente incluido en las antologías La marea literaria: Antología de relatos del Pacífico, coeditada por Fabio Martínez y Medardo Arias (2018), Revista Poligramas (2018), Pacífico cuenta, selección de Antonio García Ángel, Feria del libro de Cali, Magazín Transition, Universidad de Harvard-Estados Unidos.

Finalmente, tenemos el gusto de escuchar esta noche al escritor Óscar Seidel Morales, que, en un barroco de mar de calamar, y con tinta de vapor, nos escribe relatos de mar. Muchas gracias.


El Catoblepas Almirón

Escrito por oscarseidel 11-11-2018 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

EL DIARIO DE PEREIRA SECCION LAS ARTES

Noviembre 11 del 2018

El Catoblepas Almirón

 Por :Oscar Seidel   

 La obsesión de comerse a sí mismo empezó desde el día que dejó de dormir. Sometido al matoneo en la escuela por ser cabezón como un cerdo, hizo que el gordo Almirón encubara esa idea en el cerebro que se convirtió en una pesadilla todas las noches. El profesor Julio Azar le decía que sus perniles estarían buenos para un emparedado; el compañero flacuchento lo mortificaba con sus costillas aduciendo que serían muy ricas tenerlas en un plato de fritanga, y no faltó la sátira del bibliotecario Jorge Burgués que lo molestaba por sus obesos dedos de la mano, aduciendo que servirían para un bife chorizo. La única arma que tenía para repelerlos era fijando sus furiosos ojos en los de ellos, que los hacía huir del lugar de manera fulminante.

El escarnio que sufrió el gordo Almirón hizo que desistiera de ir a la escuela. Sus padres preocupados por el comportamiento lo llevaron donde el psiquiatra Peraloca, quien después de un largo diagnostico informó que el paciente experimentaba insomnio y tenía tendencias suicidas, puesto que fantaseaba con cortarse tres dedos, los cuales había amarrado con un cordón para que no fueran a derramar mucha sangre al pasarles el cuchillo.

La obsesión del joven obeso no cambió a pesar de haberle desamarrado los dedos. Acudieron de nuevo donde el psiquiatra Peraloca, quien después de charlar con el joven, concluyó que muchas veces hemos escuchado acerca de los efectos nocivos de la falta de sueño y sin embargo no le ponemos atención. Explicó el doctor Peraloca que una nueva consecuencia de este poco recomendado hábito había sido divulgada en una revista científica recientemente, lo cual determinaba que la privación de sueño estimulaba la actividad de los astrocitos, células que generalmente devoran las otras consideradas como “inútiles”, lo que conllevaba a la destrucción de otras conexiones en el cerebro.

Pasados los siete días, el bibliotecario informo a los padres que lo único que había encontrado parecido a la enfermedad de su hijo era la similitud con el Catoblepas. Les dijo que había leído que Plinio (VIII, 32) contó que, en los confines de Etiopía, no lejos de las fuentes del Nilo, habita el Catoblepas, “fiera de tamaño mediano y de andar perezoso. La cabeza es notablemente pesada y al animal le da mucho trabajo llevarla; siempre se inclina hacia la tierra. Si no fuera por esta circunstancia, el Catoblepas acabaría con el género humano, porque todo hombre que le ve los ojos cae muerto. Con las mandíbulas entreabiertas, arranca con la lengua las hierbas venenosas humedecidas por su aliento. Una vez, se devoró las patas sin advertirlo”.

Los padres al oír la narración se desmayaron, no pudieron soportar el karma de haber engendrado la reencarnación del Catoblepas. Cuando despertaron, hicieron un pacto con el bibliotecario Jorge Burgués para que nadie en el pueblo conociera la historia. Decidieron enviar a su hijo a una chacra cercana en donde estuviese alejado de la gente bajo el cuidado del tío ermitaño.
Al mes fueron a visitarlo y tamaña sorpresa se llevaron al ver a su hijo arrastrándose en el fango: Se había atragantado con la comida de sus dos piernas completas, sin que su tío hubiese podido impedirlo. A la sexta semana se había devorado los brazos, las manos y las orejas.

Lo penúltimo que le quedaba (el cerebro) se lo engulleron los astrocitos. Al no poder morder los ojos, arrancó de un solo tajo la cabeza. Todos lo dieron por muerto, y sus padres acongojados le hicieron el velorio con un ataúd sellado. En el pueblo solo quedan un par de ojos parecidos a un par de pulgas saltarinas que ahuyentan a todo el mundo. Ya han matado con la mirada a todos los que ofendieron al joven, salvo al bibliotecario Jorge Burgués que había quedado ciego de tanto leer. Nadie se arriesga a rondar la casa so pena de morir al verlos. El Catoblepas Almirón se convirtió en leyenda,

LAS ARTES

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Revista Virtual La Sirena Varada. México. NO PODÍA DORMIR Por Oscar Seidel

Escrito por oscarseidel 25-10-2018 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

Revista Virtual La Sirena Varada. México. Página 110 de 194.
Año II, Número 11. Septiembre 2018.

NO PODÍA DORMIR 
Por Oscar Seidel

Estaba destinado que no alcanzaría la edad adulta, debido a su extraño nacimiento. Durante los primeros años de existencia, su familia no se percató del poco crecimiento; daban por normal esta situación, al fin y al cabo, la baja estatura entre ellos era genética.

Sus padres nunca se enteraron que por las noches los espíritus lo llevaban al mundo de los que no envejecían, puesto que si se llegaba a dormir, podía amanecer convertido en adulto. En ese mundo vivían: Peter Pan «el niño que nunca crecía, y odiaba el mundo de los adultos», Michel Jackson «el rey del pop que quería vivir siglo y medio rodeado de niños», Don Fulgencio «el hombre que no tuvo infancia», y otros seres, que querían comportarse como niños, sin tomar responsabilidad de sus actos.

Cierta noche, el vigilante del barrio se dio cuenta que la ventana del cuarto del niño estaba abierta, y con luces encendidas. Pensó que tal vez sus padres se habían olvidado de cerrarla, y continuó su ronda. En días posteriores, el vigilante notó lo mismo, y decidió averiguar el porqué de esta anomalía. Tamaña sorpresa se llevó aquella noche que no dio la ronda completa, se quedó más tiempo viendo la ventana en cuestión, y presenció cómo un grupo de espíritus se llevaban al niño. El vigilante se tranquilizó de madrugada cuando los espíritus trajeron al niño, quien estaba más sonriente que nunca.

Para calmar su asombro, el vigilante decidió consultar con su amigo el mago, quien revisó en los libros de magia y alquimia, y descubrió que los antiguos creían que el sueño hacia en- vejecer, porque las células al no estar en movimiento se deterioraban, y que la verdad de esto se encontraba en la agitación del reloj biológico. Impresionado con esta teoría, el vigilante persuadió al mago —quien tenía fama de estar buscando el jarabe de la eterna juventud— para resolver el problema del niño. 
A partir de ese día, al mago se le arregló la situación econó- mica, debido a que se apoderó de «la teoría del no dormir para no crecer»; dejó abandonadas sus investigaciones sobre el brebaje de plomo que estaba recetando a los pacientes para que no se les arrugara la piel, y pronto su fama cundió en el pueblo, y se llenó de clientes ávidos de aplicar el descubrimiento. 
Los padres del niño se enteraron por parte del vigilante que aquel milagro del mago se debía a la visita de los espíritus a su hijo, y decidieron cerrar la ventana con cadena y candado. Aquella noche los espíritus no pudieron llevárselo, y el niño amaneció diez años más viejo. Al anochecer, el joven subió a la terraza de la casa, para tener un encuentro con sus espíritus amigos. De manera fugaz aparecieron, comentaron todo lo que había pasado en el pueblo, y decidieron que para no alarmar a los habitantes a la siguiente noche harían el último viaje al mundo de los que no envejecían. El joven escribió una carta a sus padres despidiéndose porque jamás regresaría, y adujo que era mejor vivir la fantasía que la cruel realidad de la vida. Cuando la familia se dio cuenta que el joven no estaba en la casa, ya era tarde para lamentaciones.

Pasados unos días y ante el clamor de la madre para que apareciera su hijo, los espíritus lo devolvieron a la tierra. Sin embargo, tenía que pagar la estadía en el mundo de la eterna niñez, junto a unas personas que quisieron retornar a sus diferentes países de origen. La decisión de los espíritus esta- ba determinada para que crecieran en este mundo de manera normal hasta los cuarenta años, pero llenos de aserrín en el cerebro, sin una gota de materia gris para que no pensaran de manera racional. Nadie protestó por esta decisión con tal de tenerlos vivos y de regreso a casa.

Hoy después de cincuenta años, esta gama de viajeros que alguna vez estuvieron en el mundo de los que no envejecían, administran sus países y manejan la política regional. Ante sus desatinos y por el clamor de la gente que los eligió, buscaron al mago para que les ayudaran a coordinar sus ideas, pero todo fue inútil: El mago había muerto hace años sin poder aplicar para él la fórmula de la eterna juventud. Como última instancia invocaron a Peter Pan, Michel Jackson y Don Fulgencio, y estos respondieron que no se metían en asuntos de adultos. Hasta este momento en que termino el relato, no han encontrado la cura para que los gobernantes dejen de actuar como niños.

AUTOR
Oscar Seidel: Nació en 1952, en Tumaco, Colombia. Autor de los libros En el mar de sus recuerdos (Cuentos.2016), Max Seidel El Pedagogo Alemán (Biografia.2017), y El dulce olor de Puerto Perla (Novela.2018) Coautor de los libros Que todo el mundo te cante (Relatos.2016) y 100 palabras (Minicuentos. 2017).La Fundación César Egido Serrano, y el Museo de la Palabra, de Madrid (España), lo nombraron Embajador del idioma español de su país en el mundo, en el 2018.

Con este enlace pude leer la Revista Virtual

https://drive.google.com/file/d/1oRV3nz6ezjPMBXS_tOWdi7s9Kmp3Eygu/view?ts=5bd1e4de


La marea literaria del Pacifico

Escrito por oscarseidel 24-10-2018 en CUENTOS Y RELATOS. Comentarios (0)

La marea literaria del Pacífico se presentará en la Filca, el sábado 27 de Octubre. Bulevar del Río. 1:45 p.m. Son 35 autores entre los que se destacan: Sofonías Yacup, Carlos Arturo Truque, Ligia Vonblon, Guillermo Payán Archer, Sonia Truque, Oscar Seidel, Baudilio Revelo, Amalia Lú Posso, Nuria Amat, Oscar Collazos, Carlos Vásquez Zawadski, Wiliam Vega, Mary Grueso, Armando Romero, Alfredo Vanin, Oscar Olarte, Moro Manzi, Alvaro Bautista, Enrique Cabezas, Yair Cuenú, Stella Estrada, Juan Sebastián Mina y Claudia Ortega. Editores: Medardo Arias Satizábal y Fabio Martínez. ¡Los esperamos!